Un camino que se expresa a través de la innovación inteligente de CAREL, donde la electrónica de control, el diseño y los servicios digitales trabajan de forma integrada.
En esta feria, CAREL presenta la evolución de la plataforma de control iJ para la gestión de unidades plug-in en el sector de la alimentación, con especial atención a la nueva interfaz en formato XL. La pantalla de grandes dimensiones, disponible en diferentes configuraciones y orientaciones, mejora la legibilidad de la información de cada operación y permite identificar de un vistazo el estado de funcionamiento de la unidad. El resultado es una interacción más inmediata, que reduce los errores operativos y los tiempos de intervención.

La simplicidad operativa se extiende a las actividades de instalación, puesta en marcha y mantenimiento gracias a las aplicaciones Applica y Controlla, diseñadas para dar soporte a los técnicos y a los usuarios finales, respectivamente. Las configuraciones guiadas, la creación de perfiles de usuario, la importación y exportación de parámetros y la visualización de datos en tiempo real permiten estandarizar las operaciones, replicar fácilmente las configuraciones y garantizar la continuidad operativa.
La tecnología VCC, integrada en los controles de la gama iJ, desempeña un rol fundamental. Permite regular de forma continua la capacidad del compresor en función de las condiciones reales de funcionamiento. Este enfoque posibilita un control más preciso de la temperatura, una mayor estabilidad del sistema y una reducción del consumo energético y del ruido, con beneficios concretos para los fabricantes y los operadores.
Con su propuesta de innovación inteligente para Euroshop 2026, CAREL confirma una visión en la que la simplicidad, la digitalización y el control avanzado convergen para apoyar la evolución del sector de la alimentación, transformando la eficiencia operativa en valor real.
En el marco del próximo Euroshop 2026, CAREL pone en el centro del sector de la alimentación un enfoque innovador basado en la simplicidad operativa. Se trata de una reducción concreta de la complejidad tecnológica en beneficio de fabricantes, instaladores y usuarios finales