La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) ha concluido su participación en SICUR 2026 tras cuatro días de intensa actividad técnica e institucional en IFEMA Madrid, donde ha promovido el debate sobre regulación, transición energética, innovación constructiva y formación profesional en el sector. Durante todo el salón, el stand de Tecnifuego y las distintas sesiones, foros y otros encuentros sectoriales organizados por la asociación han registrado una gran afluencia de profesionales, consolidando su papel como referente técnico del sector.

Regulación de los servicios de CRI
La agenda arrancó el martes 24 de febrero con una mesa de debate sobre los servicios de Central Receptora de Incendios (CRI) generados a través de la gestión remota de las centrales de incendios, donde se destacó la necesidad urgente de su regulación.
Participaron Antonio Tortosa, presidente de Tecnifuego; Carlos Chicharro, director del Área de Protección Activa; Lluís Marín, coordinador del Comité Sectorial de Equipos de Detección; y Óscar Escriba, vicepresidente de Aescra. Durante el encuentro se presentó el marco técnico elaborado por la asociación para sistematizar estos servicios, reforzar la verificación de alarmas y optimizar la coordinación con los servicios de emergencia en un contexto de creciente digitalización de las instalaciones.
Sostenibilidad, baterías y nuevos riesgos
El jueves 26 de febrero, Tecnifuego centró el debate en los desafíos de la transición energética, en un foro organizado junto a APICI y moderado por Carmen Dorta, secretaria general de APICI y miembro de Tecnifuego, donde se destacó que, pese a los riesgos eléctricos que generan, muchas de las nuevas fuentes de energía aún carecen de regulación específica.
Ulises Rojas, ingeniero de protección contra incendios de ZAG, abordó el impacto de las instalaciones fotovoltaicas en cubierta, señalando que estos sistemas pueden aumentar tanto la probabilidad de ignición —por fallos de instalación o defectos en componentes— como las consecuencias, al facilitar la propagación del fuego sobre la cubierta. En este sentido, defendió la “necesidad de ensayos a escala real que evalúen el comportamiento del conjunto del sistema y permitan validar soluciones constructivas que limiten la propagación, como capas de mitigación o el uso de aislamientos no combustibles”.

Ignacio Prieto, ingeniero de protección contra incendios de ARUP, analizó los riesgos asociados a autobuses eléctricos, de gas e hidrógeno en estaciones e intercambiadores, particularmente en entornos subterráneos con ventilación limitada y alta ocupación. Destacó fenómenos como el thermal runaway, la emisión de gases tóxicos o los riesgos de sobrepresión, y subrayó la importancia de reforzar ventilación, detección temprana y sistemas de supresión adaptados a estos escenarios.
Por su parte, Luis Sánchez, miembro del Comité Sectorial de Fabricantes de Equipos de Extinción de Tecnifuego, profundizó en la problemática de las baterías de ion-litio y explicó que, ante incendios de este tipo, “la clave es la refrigeración”, ya que la propia batería genera oxígeno en su interior, lo que limita la eficacia de soluciones basadas únicamente en inertización. Destacó la necesidad de ensayos a gran escala y certificación independiente conforme al RIPCI y normas internacionales como NFPA 855 y UNE-EN IEC 62933-5-2.
Los ponentes coincidieron en que la transición energética introduce nuevos escenarios de riesgo que requieren mayor exigencia técnica, validación experimental y enfoque preventivo desde el diseño.
Materiales biológicos y edificación sostenible
Por la tarde, la atención se centró en los nuevos retos de la edificación sostenible, en una mesa coordinada y moderada por Jon Michelena, de Cepreven. Blanca Andrés, Senior Fire Research Engineer del Danish Institute of Fire and Security Technology, presentó proyectos internacionales sobre el uso de materiales biológicos en construcción y su comportamiento frente al fuego. Explicó cómo la ingeniería avanzada de seguridad contra incendios permite diseñar edificios con biomateriales basados en prestaciones, apoyándose en ensayos a gran escala y colaboración entre industria y universidades.
El debate posterior, con la participaron de Roberto de la Cruz, del Comité de Fabricantes de Productos de Protección Pasiva de Tecnifuego; José Luis Legido, secretario de ASELF; y Ulises Rojas, puso de relieve la necesidad de reforzar la colaboración entre industria, universidades y cuerpos de bomberos, así como de avanzar en metodologías de ensayo y clasificación adaptadas a estos nuevos materiales, además de asegurar que la innovación constructiva vaya acompañada de una validación técnica rigurosa y una correcta aplicación normativa.

Encuentro sectorial y formación
La jornada del jueves incluyó además el “Día del Asociado”, celebrado en el stand de Tecnifuego, donde se presentó la nueva Junta Directiva de la asociación y se celebró un encuentro con empresas asociadas, profesionales del sector y medios de comunicación.
La participación de Tecnifuego ha concluido hoy en SICUR Academia con una sesión centrada en la formación profesional. Marta Peraza, directora general de Tecnifuego, ha puesto en valor la protección contra incendios como un sector estratégico que salva vidas y protege bienes, y ha destacado la importancia de contar con profesionales cada vez más cualificados. En este contexto, Jon Michelena, director general de Cepreven, ha resaltado la reciente aprobación del certificado profesional de Instalaciones de Protección contra Incendios en el ámbito de la PCI activa, desarrollado con la colaboración de Tecnifuego y Cepreven, calificándolo como “un paso decisivo para reforzar la profesionalización de un sector con una empleabilidad cercana al 98%, impulsado por la regulación, la innovación y la creciente demanda de seguridad”. Asimismo, ha defendido la formación certificada como garantía de calidad técnica y competitividad.
Con esta agenda, Tecnifuego ha reforzado en SICUR 2026 su papel como referente técnico del sector de la PCI, trasladando a profesionales y representantes institucionales la necesidad de avanzar en marcos regulatorios claros, anticipar los riesgos derivados de la evolución tecnológica y sostenible y consolidar la cualificación profesional como eje estratégico de la seguridad contra incendios.
A través de diferentes encuentros, la asociación ha trasladado a profesionales e instituciones la necesidad de avanzar en marcos regulatorios claros, anticiparse a los riesgos derivados de la evolución tecnológica y sostenible, y consolidar la cualificación profesional como eje estratégico de la seguridad contra incendios