En diciembre de 2032, todos los contadores de gas analógicos habrán tenido que ser sustituidos por sistemas inteligentes. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, MITECO, ultima la norma donde se establecen los plazos para llevar a cabo este cambio, que supondrá el reemplazo de cerca de 8 millones de equipos en puntos de suministro con consumos inferiores a 50.000 kWh anuales (umbral de la Tarifa de Último Recurso – TUR).
“Esta transición supone un reto social, pero también a nivel técnico”, afirma José Feliz Martínez García, director general de Incatema. (Grupo ista). “Para que el proceso se lleve a cabo con éxito es necesario tener en cuenta las características de los inmuebles, además de comprobar el correcto funcionamiento de los nuevos equipos, en todos los escenarios posibles”.

Con este fin, Grupo ista, a través de su filial Incatema, empresa que realiza las instalaciones de ista y presta servicios especializados a terceros, está colaborando con la compañía distribuidora de gas natural, Nedgia, en la realización de una serie de pruebas piloto para la instalación de los nuevos contadores digitales de gas inteligente.
La compañía del Grupo ista cuenta con una amplia experiencia y conocimiento acreditado del sector gasista, contribuyendo así al éxito de esta iniciativa. Además, ambas empresas colaboran en diferentes proyectos desde hace más de 20 años.
El proyecto de pruebas se está llevando a cabo en viviendas unifamiliares y plurifamiliares de la Comunidad de Madrid, distribuidas simultáneamente en distritos centrales y periféricos. “El objetivo fundamental de este despliegue es contrastar el correcto funcionamiento técnico, las capacidades de comunicación y las funcionalidades de los dispositivos en zonas con diferentes densidades de población y tipologías constructivas”, explica José Feliz Martínez.

Para esta primera fase de pruebas, se han instalado aproximadamente 3.000 unidades de la marca PLUM. “No obstante, el piloto contempla la futura incorporación de contadores de otros fabricantes con el fin de testar un abanico más amplio de soluciones tecnológicas y garantizar la máxima compatibilidad de los sistemas” apuntan desde la compañía.
Con la sustitución de equipos analógicos por dispositivos inteligentes, desde el MITECO esperan un ahorro superior a los 800 millones de euros, reduciendo el consumo de gas en los hogares entre un 1,8% y un 5%. Además, se evitará emitir a la atmósfera de 242.000 toneladas de CO₂. A esto se sumará el ahorro de otras 1.100 toneladas de CO₂ anuales gracias a la eliminación de los desplazamientos técnicos para las lecturas manuales.
El proyecto de pruebas se está llevando a cabo en viviendas unifamiliares y plurifamiliares de la Comunidad de Madrid, distribuidas simultáneamente en distritos centrales y periféricos