Los radiadores dejan atrás su papel secundario para integrarse en el lenguaje estético de los espacios. Tonos inspirados en la naturaleza, acabados metálicos, superficies con carácter y diseños geométricos marcarán la evolución de estos elementos en los proyectos de interiorismo
Durante mucho tiempo, el radiador se ha elegido por criterios funcionales: ubicación, dimensiones y necesidades de calefacción. Hoy, materiales, proporciones y detalles también dan protagonismo a su diseño.
De cara a 2027, puede integrarse con la pared, dialogar con otros metales o aportar contraste. Zehnder reúne propuestas ligadas a colores cálidos, acabados especiales y materiales auténticos.
El color gana terreno: de la integración al protagonismo
La paleta de 2027 se aleja de los interiores uniformes: tonos tierra, marrones, arcillas y verdes naturales conviven con colores profundos y acentos cromáticos para crear ambientes acogedores y con identidad.
El radiador puede compartir el tono de la pared para crear continuidad o convertirse, con otro acabado, en un punto de contraste.
Zehnder reúne estas posibilidades en World of Colours, una carta cromática con cinco universos: The Sanctuary, The Mystical Home, Neo Green, Mother Earth y Mono Material Concrete, que ofrecen referencias para coordinar el radiador con revestimientos y mobiliario. Más que escoger un color de moda, se trata de utilizarlo con intención.

Metales cálidos y acabados que cuidan los detalles
Los tonos bronce, oro y otras superficies metálicas cálidas ganan presencia. Aportan reflejos, contraste y profundidad, especialmente junto a madera, piedra o materiales minerales.
Zehnder incorpora acabados PVD (Physical Vapor Deposition o deposición física de vapor) en modelos seleccionados de su Studio Collection, como Alban, Chime y Pera. En cromo negro, bronce y oro, pueden combinarse con válvulas a juego. Esta tecnología ofrece superficies de calidad y resistentes al desgaste y la corrosión.

Materiales auténticos: la belleza de lo imperfecto
Frente a las superficies uniformes, ganan valor las texturas y marcas que revelan el origen y la fabricación de cada pieza. Es una mirada vinculada a interiores industriales, arquitectónicos y naturales, y a un lujo atento a la calidad material.
Zehnder Charleston Technoline deja visibles las tonalidades naturales del acero y las marcas de fabricación, protegidas por un barniz transparente. Las variaciones de cada radiador le dan un carácter singular.

Geometría con intención: el radiador como parte de la arquitectura
Las líneas verticales, las composiciones repetitivas y las geometrías menos convencionales permiten que el radiador participe en la arquitectura. La atención a proporciones y volúmenes ayuda a acompañar revestimientos, reforzar la verticalidad o introducir un ritmo visual diferente.
Zehnder Tetris y Zehnder Ribbon ilustran dos enfoques: Tetris combina barras ovaladas y planas; Ribbon dispone sus elementos en diagonal para aportar un lenguaje geométrico más dinámico.
En ambos casos, los acabados permiten integrar el radiador o hacer que su diseño destaque. Conviene contemplar esta elección desde las primeras fases del proyecto.
Pensar el radiador desde el principio
Las tendencias de 2027 combinan calidez material, libertad cromática, atención a las superficies y diseños personalizados. La selección de cada pieza y su relación con las demás forman parte de una misma composición.
El radiador puede integrarse discretamente, aportar un matiz metálico, mostrar la autenticidad del acero o completar una estancia con su geometría.
La propuesta de Zehnder parte de esa diversidad: ofrecer alternativas para que la calefacción no sea una decisión aislada del proyecto decorativo, sino una parte más de su diseño.


