
Conseguir un equilibrio adecuado entre estos tres elementos no resulta fácil. Una de las alternativas que pueden dar una respuesta satisfactoria a estas exigencias es la climatización por conductos
ESTÉTICA E INTEGRACIÓN ARQUITECTÓNIC
La climatización por conductos es un sistema compuesto por una unidad exterior y otra interior que se coloca oculta en el falso techo de la vivienda, generalmente en el cuarto de baño.
El funcionamiento de este sistema es muy sencillo: el aire se enfría o calienta en la unidad interior y, desde ahí, es distribuido por toda la vivienda mediante un sistema de conductos ocultos e impulsado a través de unas rejillas, el único elemento visible de la instalación.
Por lo tanto, es un sistema que logra una mayor armonía visual y ofrece más libertad a la hora de proyectar los espacios.
Además, hoy en día existen en el mercado modelos de baja silueta o “slim” como la bomba de calor de Ferroli Giada C de conductos, cuya unidad interior de tan solo 245 mm de alto minimiza la pérdida de altura libre en habitaciones, pasillos y baños, e incluso se puede instalar en vertical en un armario, ofreciendo más posibilidades a los arquitectos.
EFICIENCIA ENERGÉTICA PARA CUMPLIR LA NORMATIVA EN OBRA NUEVA
La normativa existente es muy restrictiva, tanto a nivel europeo como español, (Ecodiseño, RITE, CTE, etc.) en cuanto a exigencia de rendimientos y emisiones de los sistemas de climatización en edificios.
En lo que se refiere a obra nueva residencial, el Código Técnico de la Edificación limita los consumos de energía primaria de los edificios para refrigeración, calefacción, ACS, ventilación y control de humedad.
Y además, obliga a cubrir un porcentaje de la producción del agua caliente sanitaria del edificio con energía renovable (solar térmica, fotovoltaica, aerotermia, geotermia o biomasa).
Con el RD 450/2022, los edificios de nueva construcción que superen los 1.000 m2, deben disponer también de sistemas de generación de energía eléctrica procedente de fuentes renovables para uso propio o suministro a la red.

Por lo tanto, son muchos los aspectos que hay que analizar. La climatización por conductos es una de las alternativas con las que cuentan los arquitectos para proyectar soluciones que cumplan todos estos requisitos, tanto en viviendas unifamiliares como en multifamiliares en altura.
Así, por ejemplo, una instalación que cumpliría con el CTE es la Giada C de conductos como único sistema de refrigeración y calefacción, combinado con una bomba de calor para ACS (Ferroli Egea Tech) y ventilación forzada, sin recuperador de calor (aunque en zonas de clima frío es recomendable utilizar un recuperador de calor para facilitar el cumplimiento del CTE). En caso de tratarse de un edificio con una superficie construida de más de 1.000 m2, es necesario añadir una instalación fotovoltaica.
Esta solución cumple los requisitos del CTE en todas las zonas climáticas de España.
Y como este equipo ofrece unas elevadas distancias frigoríficas (25-30 m en modelos pequeños y hasta 75 m en modelos superiores), su integración arquitectónica resulta más sencilla, permitiendo colocar la UE en la zona de cubierta de las viviendas construidas en altura.
CONFORT TÉRMICO Y ACÚSTICO
El aumento de las necesidades de confort de los usuarios implica que la instalación de climatización debe poder alcanzar una temperatura satisfactoria en un tiempo mínimo, con un consumo bajo, unas posibilidades de control máximas y el menor impacto sonoro posible.
En este sentido, el sistema de conductos reúne varias ventajas. Para empezar, permite incorporar un control por zonas. Así, Giada C de conductos es compatible con el sistema de zonificación de Airzone, por lo que es posible regular la temperatura de manera independiente en cada habitación mediante termostatos individuales y ajustar el funcionamiento del equipo a la demanda real, evitando consumos innecesarios. Además, incluye un módulo WiFi de serie, para poder controlar el equipo desde el móvil mediante la app Ferroli AC Split.
Al elevado nivel de confort y ahorro también contribuye la tecnología inverter, que permite regular la velocidad del compresor, ahorrando energía y manteniendo la temperatura estable, así como el ajuste automático de la presión estática, que regula la velocidad del ventilador automáticamente con el objetivo de mantener un flujo de aire constante y óptimo.
Por otro lado, al ir oculta la unidad interior en el falso techo, no solo es un sistema más discreto, sino también más silencioso.
Tanto si es para obra nueva como para reposición en edificios que ya disponen de preinstalación de aire acondicionado o rehabilitaciones integrales, la bomba de calor Giada C de conductos es una solución excelente gracias a su elevado rendimiento (Calficación A++/A+++ en clima cálido) y a las grandes posibilidades que ofrece.

A la hora de elegir un sistema de climatización en el ámbito residencial, especialmente en obra nueva, es necesario tener en cuenta tres aspectos fundamentales: el aspecto estético de la instalación, el nivel de eficiencia energética alcanzado y el grado de confort obtenido