
¿Qué hace una EEV?
La EEV utiliza señales electrónicas para controlar el flujo de refrigerante que entra en el serpentín del evaporador. Recibe información de los sensores del sistema, como la temperatura y la presión, y ajusta el flujo de refrigerante en tiempo real.
Este nivel de control ayuda a:
- Mantener un recalentamiento preciso
- Mejorar el rendimiento de la refrigeración
- Proteger los componentes del sistema
- Maximizar la eficiencia energética bajo cargas variables
Las EEV se utilizan comúnmente en sistemas de refrigeración.

Signos comunes de fallo de la EEV
Cuando una válvula de expansión electrónica (EEV) no funciona correctamente, puede provocar ineficiencias en el sistema, problemas de refrigeración o incluso daños en el equipo. Estos son los signos más comunes a los que hay que prestar atención en el campo:
- Recalentamiento elevado
Esto suele indicar que la válvula no está dejando pasar suficiente refrigerante al evaporador. - Recalentamiento bajo o inundación
Esto puede ocurrir cuando la EEV se atasca en posición abierta o se produce un desbordamiento de refrigerante en el evaporador.
- Presiones fluctuantes o refrigeración inconsistente
El movimiento errático de la válvula o los problemas de control pueden provocar un funcionamiento inestable del sistema.

Cómo solucionar problemas de una EEV
Para solucionar problemas en una válvula de expansión electrónica (EEV) defectuosa, empieza por comprobar que recibe alimentación de la placa de control. Busca conexiones de cableado sueltas, dañadas o corroídas.
A continuación, escucha el sonido de la válvula en funcionamiento: durante el arranque o los cambios en el modo del sistema, una EEV que funciona suele emitir un suave clic o zumbido. Si no se oye ningún sonido, el problema podría estar en el motor de la válvula o en la señal de control. Mide el recalentamiento del sistema para ver si coincide con los valores esperados; si el recalentamiento es demasiado alto o demasiado bajo, es posible que la EEV no esté midiendo el refrigerante correctamente.
Comprueba también si hay obstrucciones dentro de la válvula: la suciedad, el aceite o los residuos pueden restringir el flujo y afectar al rendimiento. Si está disponible, utiliza el modo de diagnóstico del sistema para abrir o cerrar manualmente la válvula. Esto puede ayudarte a determinar si el problema es mecánico o electrónico.
En resumen
Una EEV que funcione correctamente asegura que tu sistema HVACR suministre la cantidad adecuada de refrigerante en el momento adecuado. Al reconocer los síntomas de un fallo de la EEV y utilizar un proceso de resolución de problemas estructurado, puedes restablecer el rendimiento rápidamente y evitar costosas reparaciones.

La válvula de expansión electrónica (EEV): qué hace, problemas comunes y consejos para la resolución de problemas