La expansión de la inteligencia artificial, la consolidación de modelos híbridos y la automatización de tareas están redefiniendo el papel de los espacios de trabajo y aprendizaje. En este nuevo escenario, el valor del espacio se desplaza hacia aquello que resulta difícil de replicar a distancia: la construcción de vínculos el intercambio informal, el aprendizaje compartido y el sentido de pertenencia. Al mismo tiempo, los límites entre trabajo, educación, bienestar y comunidad continúan difuminándose, dando lugar a entornos más híbridos, flexibles y relacionales.
Con esta visión, Simon, compañía líder en material eléctrico y referente en diseño de iluminación, sistemas de control y conectividad, acogió el pasado 17 de junio en La Casa de la Luz de Madrid una sesión trendsTALK organizada por AMBIT Cluster para analizar las tendencias que están transformando los espacios laborales y educativos.
Durante el encuentro se presentó el informe Work & Educational Spaces Trends, elaborado por AMBIT junto a Futurea, consultora estratégica especializada en tendencias. La investigación identifica las principales corrientes que están modificando la manera en que trabajamos, aprendemos, nos relacionamos y diseñamos los espacios colectivos.
La presentación corrió a cargo de Pepa Casado, fundadora de Futurea, y estuvo seguida de una mesa redonda con profesionales que participaron en el Design Tank del informe: Pilar Marcos de Diseño Interior, Susana Sancho, de Noviembre Estudio; Miguel Tello, de Utopicus; Eva Prego y Cutu Mazuelos, de Stone Designs; y Mar Gómez-Luengo Bermejillo, de Tétris.

La oficina como espacio de relación
La primera tendencia refleja la evolución de las oficinas y los centros educativos desde entornos orientados principalmente a la realización de tareas hacia lugares capaces de favorecer las relaciones y construir comunidad.
El protagonismo ya no recae únicamente en los puestos de trabajo, las salas de reuniones o las aulas, sino también en zonas intermedias como pasillos, escaleras, cocinas, recibidores y áreas compartidas, donde se producen encuentros espontáneos. Diseñar estos entornos implica facilitar distintos grados de interacción, concentración y descanso mediante áreas sociales flexibles, refugios creativos y mobiliario fácilmente reconfigurable.
Los usuarios alternan a lo largo de la jornada entre tareas que requieren privacidad, colaboración, aprendizaje o socialización. Por ello, el informe señala la necesidad de ofrecer una variedad de ambientes, desde zonas abiertas y configuraciones tipo lounge hasta booths y elementos fonoabsorbentes que permitan concentrarse sin perder completamente la conexión con el entorno colectivo.

Espacios informados por los datos
La inteligencia artificial y la tecnología sensorial abren nuevas posibilidades para comprender cómo se utilizan realmente los espacios. El análisis de los patrones de ocupación y uso puede ayudar a evaluar las distribuciones, gestionar las salas y adaptar determinadas condiciones ambientales a las necesidades de cada momento.
La tendencia no propone incorporar tecnología de manera indiscriminada, sino utilizarla con una finalidad concreta: automatizar procesos rutinarios, reducir fricciones y facilitar una experiencia más fluida. Sistemas capaces de regular la iluminación o la temperatura, gestionar la ocupación o simplificar la reserva de salas pueden contribuir a crear entornos más adaptables.
Este enfoque impulsa también una toma de decisiones basada en información observable. El diseño deja de apoyarse únicamente en previsiones iniciales y puede incorporar datos sobre el funcionamiento real de los espacios para responder mejor a la evolución de los equipos y sus actividades.
Una red conectada con la ciudad
La tercera tendencia amplía el concepto tradicional de oficina. El workplace deja de entenderse como una sede aislada para convertirse en una infraestructura distribuida que conecta a las personas con diferentes lugares, servicios y experiencias.
Edificios y campus evolucionan hacia modelos multifuncionales capaces de integrar trabajo, aprendizaje, bienestar, restauración, ocio y comunidad. Esta apertura refuerza su relación con el contexto urbano y permite mantener la actividad más allá de los horarios y usos convencionales.
La experiencia del usuario comienza, además, antes de acceder al edificio. La movilidad, la accesibilidad y los servicios asociados al desplazamiento, como aparcamientos y carriles bici, vestuarios, estaciones de carga o conexiones con el transporte público, pasan a formar parte de una visión más amplia del lugar de trabajo.

Diseñar espacios para una nueva presencia
Las tres tendencias convergen en una misma idea: la presencia física sigue siendo relevante cuando ofrece una experiencia que aporta valor. Las oficinas y los centros educativos deben permitir relacionarse, concentrarse, aprender y colaborar, combinando flexibilidad, identidad y tecnología desde una visión centrada en las personas.
Con la celebración de esta trendsTALK, Simon refuerza el papel de La Casa de la Luz como lugar de encuentro, reflexión e intercambio entre profesionales del diseño y la arquitectura, así como un entorno desde el que abordar la evolución del workplace y analizar cómo la iluminación, los sistemas de control y las soluciones de conectividad para espacios de trabajo pueden integrarse en entornos más humanizados, adaptables y conectados.


