FC Barcelona y Real Madrid vuelven a encontrarse en uno de los partidos más esperados del calendario futbolístico. Dos equipos con estilos diferentes y un mismo objetivo: conseguir la victoria. Sin embargo, mientras todas las miradas se concentran en lo que sucede sobre el césped, en los aseos de los grandes estadios se plantea otro enfrentamiento mucho menos conocido: el de las tecnologías que permiten controlar el suministro de agua.
Miles de espectadores, descansos de apenas quince minutos y aseos que deben responder a una elevada concentración de usuarios en muy poco tiempo. En este escenario, la elección de la grifería adquiere una importancia que va mucho más allá del diseño.
¿Pulsador o sensor? ¿Grifería temporizada o electrónica? Dos tecnologías con diferentes formas de funcionamiento que comparten un mismo objetivo: optimizar el uso del agua y responder a las exigencias de los espacios colectivos.
Con motivo del Clásico, Presto Ibérica analiza las características de ambas soluciones, sus principales ventajas y los aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de equipar los aseos de un gran estadio.
Primera parte: grifería temporizada, el cierre automático como principio de funcionamiento
La grifería temporizada es una solución ampliamente utilizada en los baños colectivos. Su funcionamiento se basa en la apertura del suministro mediante un pulsador y su cierre automático una vez transcurrido el tiempo previsto, sin necesidad de que el usuario vuelva a intervenir.
En el caso de Presto Ibérica, que contribuyen a garantizar la fiabilidad del mecanismo. De este modo, la duración del suministro queda controlada por el propio dispositivo, evitando que el grifo permanezca abierto por un descuido.
Además, la compañía dispone de diferentes modalidades de accionamiento, como PN (Pulsación Normal), PS (Pulsación Suave) y PA (Pulsación Antiblocaje). Esta última impide que el agua continúe saliendo cuando el pulsador se mantiene bloqueado voluntariamente, una prestación especialmente interesante en instalaciones de acceso público.
Entre las soluciones de la compañía destaca el PRESTO XT LM ECO, un grifo temporizado para lavabo que combina diseño actual, eficiencia y resistencia, especialmente indicado para instalaciones de uso intensivo. Incorpora un sistema de accionamiento mediante pulsador, cierre automático y regulación del caudal para favorecer el ahorro de agua. Su funcionamiento mediante temporización hidráulica, sin necesidad de alimentación eléctrica, lo convierte en una solución práctica y fiable para los aseos de grandes instalaciones deportivas.

Segunda parte: grifería electrónica, el sensor toma el control
Frente al accionamiento mediante pulsador, la grifería electrónica con sensor propone una forma diferente de utilizar los puntos de agua: activar el suministro sin necesidad de entrar en contacto físico con el grifo.
La tecnología SENSIA de Presto Ibérica utiliza sensores electrónicos para detectar la presencia del usuario y gestionar automáticamente la salida de agua. Este sistema reduce el contacto con superficies compartidas y favorece un uso más higiénico y eficiente de las instalaciones, evitando que el suministro permanezca abierto innecesariamente.
Entre las soluciones de la compañía destaca el PRESTO DOMO SENSIA L, modelo que aparece en la fotografía que acompaña esta nota de prensa, un grifo electrónico para lavabo que incorpora detección sin contacto y proporciona un caudal constante de 6 l/min con presiones superiores a 1 bar. Además, dispone de cierre automático de la electroválvula en caso de fallo de alimentación eléctrica.
La gama SENSIA incluye también soluciones para diferentes aplicaciones sanitarias, con distintas configuraciones y sistemas de alimentación según el modelo. Esta versatilidad permite adaptar la tecnología electrónica a las necesidades de cada instalación, teniendo en cuenta aspectos como la higiene, la frecuencia de uso, las condiciones de montaje y el mantenimiento.
¿Quién gana el partido? Depende de las necesidades de cada instalación
Aunque ambas tecnologías permiten controlar automáticamente el suministro, sus diferencias van más allá del sistema de accionamiento.
La grifería temporizada utiliza un mecanismo hidráulico que determina el ciclo de funcionamiento sin necesidad de alimentación eléctrica. La grifería electrónica con sensor, en cambio, permite activar el agua sin contacto físico y gestionar su salida mediante sistemas de detección y control electrónico.
Estas características no convierten a una tecnología en una opción universalmente superior a la otra. La elección depende del tipo de espacio, la frecuencia de utilización, los requisitos de higiene, las condiciones hidráulicas y las necesidades de mantenimiento.
En un estadio, además, el equipamiento debe integrarse en una red capaz de alimentar diferentes puntos de consumo. Cuando numerosos lavabos, urinarios y fluxores funcionan al mismo tiempo, el dimensionamiento de la instalación y las condiciones de presión y caudal resultan fundamentales para garantizar su funcionamiento.
En este sentido, Presto Ibérica recomienda trabajar con una presión media de entre 2,5 y 3 bar en su gama de grifería temporizada y aconseja instalar los fluxores de inodoro en una red independiente.
Por tanto, el objetivo no consiste únicamente en elegir entre un pulsador o un sensor, sino en seleccionar una solución cuyas prestaciones se ajusten a las características y exigencias de cada instalación.
Más allá de los 90 minutos: eficiencia y mantenimiento durante toda la temporada
Las exigencias de una instalación deportiva no terminan cuando el árbitro señala el final del partido. A lo largo de una temporada, los aseos deben responder a numerosas utilizaciones y a las correspondientes operaciones de limpieza, revisión y mantenimiento.
Por ello, además del sistema de accionamiento, la selección de grifería debe contemplar aspectos como la resistencia de los materiales, la regulación del caudal, la facilidad de acceso a los componentes y las características de cada aplicación.
El catálogo de Presto recoge distintas soluciones de grifería temporizada y electrónica para lavabos, urinarios, inodoros y duchas, junto con sus prestaciones de funcionamiento y recomendaciones de instalación.
En definitiva, aunque sobre el césped el Clásico siempre termina con un resultado, en los baños colectivos no existe un vencedor universal entre la grifería temporizada y la electrónica. Ambas tecnologías ofrecen soluciones diferentes y su elección debe responder a las necesidades de cada proyecto.
Porque, más allá de los 90 minutos, lo importante es que las instalaciones puedan seguir ofreciendo un funcionamiento fiable y una gestión eficiente del agua durante toda la temporada


La compañía analiza las características de ambas tecnologías y los aspectos técnicos que deben considerarse para seleccionar el equipamiento sanitario en instalaciones sometidas a una elevada frecuencia de utilización