Miércoles, 23 Junio 2021 10:52

Retos y nuevas tendencias en el sector del gas en España

Retos y nuevas tendencias en el sector del gas en España 0

A finales del 2018 y durante el 2019 el mercado del gas se intuía que iba a cambiar; las nuevas directrices y modelos de negocio por los que apostaban las grandes distribuidoras profetizaban un cambio radical al que instaladores, fabricantes y comerciales del sector se iban a tener que adaptar

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La proliferación de nuevos sistemas de energía más eficientes como la aerotermia y la inclusión de sistemas eléctricos combinados de frío/calor para climatización de hogares, junto con la nula o insuficiente inversión en nuevas promociones de viviendas, sumado a la falta de construcción, abocaban al sector del gas a un declive de oportunidades de negocio que solamente podría balancearse a través de la evolución. La nuevas IRC estaban de capa caída y en consecuencia las IRI. 

Ya no se canalizaban nuevas redes ni se ampliaban las existentes y con la consecuente bajada de servicios, contratos y posibles nuevas ampliaciones solo se agravaba más la difícil situación en la que se encontraba el sector.

Por si fuera poco, los precios con los que debían lidiar los profesionales debido a esa notable falta de trabajo y la inclusión de grandes empresas competidoras contribuyeron a aumentar la velocidad en dirección descendente, lo que obligó al profesional tradicional del gas a buscar nuevas alternativas y mercados.

A principios del 2020 todos los sectores -no solo el del gas- se ven afectados por la grave crisis del COVID-19 -del que todavía hoy se desconocen las consecuencias económicas y laborales en toda su extensión-. Tal y como reza un antiguo dicho militar “ toda situación por difícil que sea, es susceptible de empeorar”; y así ha sido.

La instalación ABC del gas, válvula, regulador, contador, flexos y accesorios sencillos que tanto antes había generado un digno modo de seguir adelante se ve abocado, no a la extinción, pero si a una grave situación dejándolo en un mero hecho anecdótico.

“El gas es el último que se instala y el primero que se para”

Pero aun brilla una pequeña brizna de esperanza en este sector tan castigado y se han de aprovechar varios factores que juegan a nuestro favor:

  • La electricidad no pude suministrar la potencia necesaria demandada por la industria.
  • El gas, bien usado, tiene unas emisiones más que dignas.
  • Las directivas europeas apoyan la renovación de cualquier aparato, máquina o proceso que baje las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • La entrada en juego real del hidrógeno como gas a tener en cuenta.

Como siempre, la iniciativa privada es la primera en posicionarse en estos términos empujada por leyes gubernamentales que a su vez vienen impuestas por el parlamento europeo. Gracias a estas ventajas muchas instalaciones que funcionan con gasoil u otros combustibles fósiles deben ser renovados. Ahí es donde entra en juego nuestro sector; y cuando hablamos de gas y mucha potencia demandada aparecen las ERM (Estaciones de Regulación y Medida) un área dentro del nuestro negocio que no se ve “relativamente hablando” afectado por el gran parón que sufre la instalación doméstica o terciaria. Y unas pequeñas pinceladas sobre las ERM’s es lo que desarrollará este artículo.

Para empezar, una ERM es un sistema que regula una presión de entrada a una presión de salida inferior y que incorpora un sistema de medida o contador. Dicho así, la ERM más “pequeña” que nos podemos encontrar es la de un sistema doméstico, un regulador de abonado y un contador G4, en definitiva, sería una ERM de MPA a BP con un caudal nominal de 6 m³/h.

Pero evidentemente, las normas que rigen las ERM no están pensadas para estos consumos. 

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La única norma que nombra explícitamente las ERM es la UNE 60620:2005 que su parte 3 nos normaliza como deben ser las ERM’s.

Por lo tanto, cuando se trata de ERM con presiones superiores a 5 bar, la normativa es clara, concisa y realmente segura. No podemos desviar la atención de la norma a intereses económicos o marquistas. Pero incluso en esta norma podrían llegarse a encontrar discrepancias (menores) de interpretación o aplicación, dependiendo del ente certificador que la venga a poner en marcha y dar su “OK” a la “apertura de la llave final”, pero esta no es la situación que nos ha de preocupar, ya que como se ha dicho las especificaciones son más que claras.

El inconveniente es que esta norma nos habla de presiones superiores a 5 bar (APA), la pregunta consecuente que nos surge es; ¿Qué sucede con las necesidades de gran caudal cuando la presión de suministro es inferior a 5 bar (MPB o MPA)?

En este caso nos deberíamos regir por la PrUNE 60404-4, que está en periodo de publicación, (atención no confundir con la UNE-EN 60404) y esta norma solo nos habla de conjuntos de regulación que incluyen contadores de membrana (que, en definitiva, no dejan de ser “pequeñas” ERM), pero, el resto de aparatos de medida como contadores de pistones o turbina quedan excluidos; o  bien deberíamos regirnos por el “vademécum” del gas UNE60670 del 2014 (cuya renovación y versión se está elaborando) con sus figuras de medición recogidas del BOE 238 del 3/10/11, pero en ambos casos, los caudales y las presiones normalizadas llegan a 160 Nm³/h. Por lo tanto, nos surge una segunda pregunta ¿Qué ocurre si se dispone de una presión inferior a 5 bar pero con un caudal superior a 160 Nm³/h?.

Aquí se entra en un terreno “pantanoso” donde rige la anormatividad, que no se debe confundir con la anormalidad, por lo tanto y haciendo buen uso de la profesionalidad y legalidad, se deberían seguir los criterios de la norma más exigente o restrictiva que en este caso volveríamos a la UNE 60620-3:2005.

Es común y habitual, con la competitividad del mercado actual y la demanda de ERM’s en crecimiento, ver diferencias de precios más que notables en el rango de presiones de entrada MPB y MPA con caudales superiores a los 160 Nm³/h. Pero se puede asegurar que la diferencia de precio entre una y otra ERM de las mismas características iniciales y de diferentes fabricantes radica en dos factores fundamentales:

  • La fiabilidad y calidad de los elementos activos y pasivos usados en su construcción
  • La aplicación de exigencias estructurales y de seguridad demandadas por la UNE 60620-3:2005, por ejemplo, la inclusión de juntas dieléctricas, el análisis radiografiado de las soldaduras de la zona aguas arriba antes del regulador, la incorporación de manómetros diferenciales para medir la suciedad del filtro, válvulas de purga y comprobación en zonas críticas de la ERM, etc...

En definitiva, esa variación de calidades influye notablemente en el precio final de la ERM , pero también, y probablemente más importante, en su posterior uso, efectividad y mantenimiento, este último obligado normativamente. Pueden existir ERM’s similares, pero no iguales, al existir aplicaciones similares pero no iguales en la industria o servicios. Por lo tanto, podemos asegurar que cualquier ERM es única en su género.

El diseño, planificación, construcción, puesta en marcha, certificación y posterior mantenimiento son factores claves y críticos que, el instalador tiene que hacer ver al cliente final al cual va destinada la ERM, para ello este cliente debe confiar en la profesionalidad de su instalador en el cual ha depositado su confianza, decidir si el diseño se compondrá de una o dos líneas de regulación (diseño crítico) ¿puede el cliente o aplicación final permitirse estar sin gas durante X tiempo para tareas de mantenimiento o posibles averías?

¿Qué calidades mínimas de materiales está dispuesto a admitir en su estación y cuáles no?

Aunque las figuras de medida vengan definidas normativamente dependiendo del consumo anual ¿Se puede recomendar alguna otra diferente?

¿Qué exigencias nos solicitará la compañía que “ha de cobrar” ese gas consumido?

En definitiva, se trata de dar una solución profesional a una necesidad profesional o lo que es lo mismo “irse a dormir tranquilo”.

En SALVADOR ESCODA, S.A. Disponemos de los medios humanos y herramientas necesarias para llevar a cabo cualquier proyecto que se nos plantee. Adecuándonos a las necesidades del instalador y a las necesidades que le haya sugerido el cliente, asesorando en todo momento desde el inicio, durante, al final e incluso cuando ha terminado (trazabilidad) el proyecto y obra.

Es importante y una satisfacción, mencionar que en todos los años de recorrido y todas las ERM’s fabricadas por SALVADOR ESCODA, S.A., la “apertura de la llave final” siempre ha sido a la primera. Desde las ERM´s más modestas hasta los 9800 Nm³/h doble línea de regulación en APB (presiones superiores a 16 bar) con FIG. IV.

Estamos presentes, al lado de nuestro cliente, el instalador, antes y durante la puesta en marcha, resolviendo las dudas, ajustando las presiones en campo demandadas por los entes certificadores, representantes de las compañías distribuidoras y necesidades del cliente final. Una ERM fabricada por nosotros es una apuesta segura.

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Publicado en INFORMATIVO, GAS